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Biblioteca Megan Maxwell: ¿Y si lo probamos...?

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¡Hola! Soy Verónica Jiménez, tengo treinta y ocho años y me considero una mujer independiente y trabajadora, aunque admito que soy un poco cabezota y controladora. Creía en los cuentos de hadas hasta que mi príncipe se convirtió en un sapo, lo que me llevó a establecer tres reglas para disfrutar del sexo sin compromiso. La primera: no involucrarme con hombres casados, ya que respeto y no haría algo que no quisiera que me hicieran. La segunda: nunca mezclar trabajo y diversión. Y la tercera: siempre con hombres menores de treinta años, porque sé que ellos buscan lo mismo que yo: ¡disfrutar! Estas normas me han funcionado bien, pero en un viaje de trabajo conocí a Naím Acosta, un hombre de unos cuarenta años, seguro de sí mismo, atractivo y romántico, que me tiene completamente descontrolada. Su sola presencia acelera mi corazón, y su voz me hace sentir cosas intensas. A pesar de nuestras diferencias, la atracción entre nosotros es innegable, y no paramos de chocar y experimentar. Mejor dejo que lo descubras tú misma. ¿Te atreverías a probar?

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Biblioteca Megan Maxwell: ¿Y si lo probamos...?, Megan Maxwell

Taal
Jaar van publicatie
2022
Bindwijze
(Paperback),
Staat van het boek
Beschadigd
Prijs
€ 1,73

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3,5
Oké
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Titel
Biblioteca Megan Maxwell: ¿Y si lo probamos...?
Taal
Spaans
Uitgever
Esencia
Jaar van publicatie
2022
Formaat
Paperback
Aantal pagina's
496
ISBN10
8408258508
ISBN13
9788408258506
Reeks
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Beoordeling
3,5 van 5
Aantekening
¡Hola! Soy Verónica Jiménez, tengo treinta y ocho años y me considero una mujer independiente y trabajadora, aunque admito que soy un poco cabezota y controladora. Creía en los cuentos de hadas hasta que mi príncipe se convirtió en un sapo, lo que me llevó a establecer tres reglas para disfrutar del sexo sin compromiso. La primera: no involucrarme con hombres casados, ya que respeto y no haría algo que no quisiera que me hicieran. La segunda: nunca mezclar trabajo y diversión. Y la tercera: siempre con hombres menores de treinta años, porque sé que ellos buscan lo mismo que yo: ¡disfrutar! Estas normas me han funcionado bien, pero en un viaje de trabajo conocí a Naím Acosta, un hombre de unos cuarenta años, seguro de sí mismo, atractivo y romántico, que me tiene completamente descontrolada. Su sola presencia acelera mi corazón, y su voz me hace sentir cosas intensas. A pesar de nuestras diferencias, la atracción entre nosotros es innegable, y no paramos de chocar y experimentar. Mejor dejo que lo descubras tú misma. ¿Te atreverías a probar?