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Óscar Aibar

    Óscar Aibar profileert zich als een van de meest originele en boeiende filmmakers van zijn generatie. Naast zijn uitgebreide filmografie heeft hij zich ook gevestigd als een productief scenarioschrijver voor stripverhalen en regisseur van televisieseries. Zijn werk verkent regelmatig onconventionele thema's en vertoont een onderscheidende visuele stijl die zowel bij critici als bij het publiek in de smaak is gevallen. Aibars veelzijdigheid op diverse creatieve gebieden benadrukt zijn diepe toewijding aan artistieke expressie en zijn vermogen om het publiek te boeien.

    Los comedores de tiza
    Golpes. ficciones de la crueldad social
    • ¿Qué idea de realismo literario puede hacer justicia a este principio de milenio? ¿Cómo refleja la literatura una nueva realidad caracterizada por el final del simulacro y la caída en lo real, por la psicosis social y el gore laboral, por la nueva estética del cuerpo y el espectáculo mediático? La presente antología, preparada por Vicente Muñoz Álvarez y Eloy Fernández Porta, quiere aportar una respuesta a estas incógnitas por medio de una selección, ni grupal ni sectaria pero sí representativa, de nueve autores que han contribuido a redefinir el concepto de realismo en nuestros días. Aunando influencias que van desde el cómic underground hasta la poesía del realismo radical, desde la introspección hasta la crítica de los media, desde la abyección sexual hasta la sátira de la sociedad de la imagen, Golpes ofrece un sampler de nuevas aproximaciones a un mundo caracterizado por lo que los antólogos denominan la crueldad social: el conjunto de fuerzas y poderes del que resulta la división de las personas entre estrellas del pop y objetos del sadismo.

      Golpes. ficciones de la crueldad social2004
      3,5
    • Los comedores de tiza

      • 272bladzijden
      • 10 uur lezen

      Ana ha sobrevivido a los 90 -como la mayor parte de los miembros de su generación- arrastrando sus peores efectos secundarios: la resaca del boom de las drogas, los ansiolíticos de uso masivo y la soledad como opción de vida más generalizada. Pero Ana tiene un secreto: de niña adquirió la peculiar costumbre de comer tiza, y no ha dejado de hacerlo desde entonces. Nunca ha hablado de ello a nadie, ni siquiera a sus amantes o a sus amigas. Pero todo cambia cuando descubre el siguiente anuncio en internet: "Llevo años comiendo tiza y no puedo dejarlo. Comencé a los diez años en el colegio. No sé por qué lo hago y no conozco a nadie que le pase lo mismo. Por favor, si me puedes ayudar mándame un mensaje."

      Los comedores de tiza2004
      3,6