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Mary McCarthy, una de las escritoras norteamericanas más interesantes del siglo XX, nos traslada a los años veinte, cuando quedó huérfana y a su suerte en un mundo de relaciones tan pintoresco, potente y misterioso como la religión católica. Allí estaban sus abuelas: una cristiana piadosa, pero severa y aterradora; la otra judía, que llevaba siempre un velo para ocultar los efectos desastrosos de un estiramiento facial. También su malvado tío Myers, que la golpeaba por el bien de su alma, y la tía Margarita, que mezclaba jugo de naranja con aceite de ricino para pegarle los labios por la noche y evitar que respirara por la boca, una práctica, a sus ojos, nada saludable. Pero estos familiares, tan ajenos como terribles, junto con las monjas de la escuela del convento del Sagrado Corazón, ayudaron a inspirar su sentido devastador de lo sublime y ridículo, y su ingeniosa imaginación de novelista.
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Memorias de una joven católica, Mary McCarthy, Andrés Bosch
- Taal
- Jaar van publicatie
- 2019
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- (Paperback)
Betaalmethoden
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- Titel
- Memorias de una joven católica
- Taal
- Spaans
- Auteurs
- Mary McCarthy, Andrés Bosch
- Uitgever
- Lumen
- Jaar van publicatie
- 2019
- Formaat
- Paperback
- Aantal pagina's
- 304
- ISBN10
- 8426406750
- ISBN13
- 9788426406750
- Reeks
- Tags
- Non-fictie, Waargebeurde verhalen, Esoterie & Religie, Biographies, Religieuze onderwerpen, Autobiografie en memoires, Opiniejournalistiek & Essays
- Beoordeling
- 3,75 van 5
- Aantekening
- Mary McCarthy, una de las escritoras norteamericanas más interesantes del siglo XX, nos traslada a los años veinte, cuando quedó huérfana y a su suerte en un mundo de relaciones tan pintoresco, potente y misterioso como la religión católica. Allí estaban sus abuelas: una cristiana piadosa, pero severa y aterradora; la otra judía, que llevaba siempre un velo para ocultar los efectos desastrosos de un estiramiento facial. También su malvado tío Myers, que la golpeaba por el bien de su alma, y la tía Margarita, que mezclaba jugo de naranja con aceite de ricino para pegarle los labios por la noche y evitar que respirara por la boca, una práctica, a sus ojos, nada saludable. Pero estos familiares, tan ajenos como terribles, junto con las monjas de la escuela del convento del Sagrado Corazón, ayudaron a inspirar su sentido devastador de lo sublime y ridículo, y su ingeniosa imaginación de novelista.


