Bookbot

El Camino de Francia

Segunda parte

Parameters

  • 72bladzijden
  • 3 uur lezen

Meer over het boek

De qué manera y en qué estado entramos mi hermana y yo en el hotel de las Armas de Prusia; lo que hablamos y lo que pensamos por el camino, no lo sé; en vano he tratado muchas veces de recordarlo. Probablemente no cambiaríamos una sola palabra. Si se hubiera podido notar la turbación que llevábamos, seguramente hubiéramos infundido sospechas. No hubiera sido preciso más para ser conducidos ante las autoridades. Se nos hubiese interrogado, acaso nos hubiesen detenido, si llegaban a descubrir qué lazos nos unían a la familia Keller. En fin, no sé cómo, llegamos a nuestra habitación sin haber encontrado a nadie. Mi hermana y yo quisimos conferenciar antes de ver a M. y Mlle. de Lauranay, a fin de ponernos de acuerdo sobre lo que convenía hacer. Allí estábamos los dos, mirándonos como tontos, agobiados, sin atrevernos a pronunciar una sola palabra. - ¡Pobre desgraciado! ¿Qué ha hecho? - exclamó al fin mi hermana. -¿Que qué ha hecho? (respondí.) Lo que hubiera hecho yo y cualquiera en su lugar. M. Juan ha debido ser maltratado, injuriado por ese Frantz...., y le habrá herido; esto debía suceder más tarde o más temprano. Si yo hubiera hecho otro tanto.

Een boek kopen

El Camino de Francia, Jules Verne

Taal
Jaar van publicatie
2023
Bindwijze
(Paperback)
Zodra we het ontdekt hebben, sturen we een e-mail.

Betaalmethoden

Nog niemand heeft beoordeeld.Tarief

Titel
El Camino de Francia
Ondertitel
Segunda parte
Taal
Spaans
Jaar van publicatie
2023
Formaat
Paperback
Aantal pagina's
72
ISBN13
9791041938308
Reeks
Aantekening
De qué manera y en qué estado entramos mi hermana y yo en el hotel de las Armas de Prusia; lo que hablamos y lo que pensamos por el camino, no lo sé; en vano he tratado muchas veces de recordarlo. Probablemente no cambiaríamos una sola palabra. Si se hubiera podido notar la turbación que llevábamos, seguramente hubiéramos infundido sospechas. No hubiera sido preciso más para ser conducidos ante las autoridades. Se nos hubiese interrogado, acaso nos hubiesen detenido, si llegaban a descubrir qué lazos nos unían a la familia Keller. En fin, no sé cómo, llegamos a nuestra habitación sin haber encontrado a nadie. Mi hermana y yo quisimos conferenciar antes de ver a M. y Mlle. de Lauranay, a fin de ponernos de acuerdo sobre lo que convenía hacer. Allí estábamos los dos, mirándonos como tontos, agobiados, sin atrevernos a pronunciar una sola palabra. - ¡Pobre desgraciado! ¿Qué ha hecho? - exclamó al fin mi hermana. -¿Que qué ha hecho? (respondí.) Lo que hubiera hecho yo y cualquiera en su lugar. M. Juan ha debido ser maltratado, injuriado por ese Frantz...., y le habrá herido; esto debía suceder más tarde o más temprano. Si yo hubiera hecho otro tanto.